jueves, 29 de septiembre de 2016

La lucha sirve, ¡¡aprovéchate de los exámenes gratuitos de B1 y B2 y el aumento de becas!!



Como ya es sabido en toda la UGR, gracias a la lucha llevada en los últimos cursos, en este presente 2016/17 podemos disfrutar de una victoria parcial en nuestra formación en idiomas. Desde la Coordinadora Sindical Estudiantil, a la vez que no nos conformamos con dicha victoria y seguimos peleando por un B1 totalmente gratuito, un CLM totalmente público, la exención de acreditación para las titulaciones con más de 12 créditos ECTS etc. también queremos difundir para el conjunto de los y las estudiantes de la UGR cómo poder aprovechar lo ya conseguido. Aquí dejamos de forma esquemática la información más relevante… ¡¡LA LUCHA ES EL ÚNICO CAMINO!!

Información para pedir la solicitud de examen de B1 gratuito


CONVOCATORIAS:

2 de noviembre de 2016 (Alemán)
3 de noviembre de 2016 (Italiano)
4 de noviembre de 2016 (Francés)
5 de noviembre de 2016 (Inglés)

PLAZO DE PREINSCRIPCIÓN: desde el 19 de septiembre al 3 de octubre de 2016

BENEFICIARIOS: Cada estudiante de la UGR que aún no tenga acreditado el nivel B1 mínimo que se exige para la obtención del título de Grado tendrá  derecho a la exención del precio del examen de acreditación lingüística en una única ocasión.

LUGAR PARA ACCEDER A LA PREINSCRIPCIÓN: http://www.clm-granada.com/es/lem/b1-b2-clm/b1-b2-procedimiento-ugr-preinscripcion.html (También googleando “convocatorias clm B1 gratuito” y clickando en el primer enlace o en el segundo).



Ayudas para la capacitación lingüística UGR el pasado curso (a la espera de confirmación de fechas similares en éste)

Las solicitudes se formalizarán cumplimentando el impreso que podrá descargarse en las páginas Web de los Vicerrectorados de Estudiantes y Empleabilidad: (http://ve.ugr.es), de Internacionalización (http://internacional.ugr.es) o que se facilitará en el Servicio de Becas.

- Dichas solicitudes deberán presentarse en los Registros Auxiliares (cuya relación puede verse en: http://secretariageneral.ugr.es/pages/sag/registro/index), así como en el Registro General de la Universidad de Granada.

- El plazo de presentación de solicitudes comienza el día 23 de Octubre y finalizará el 11 de Noviembre de 2015, a las 14 horas.

- La presentación de la solicitud implica la aceptación de las bases de la presente convocatoria.


Para más información se recomienda llamar al Centro de Lenguas Modernas (958 215 660)




domingo, 25 de septiembre de 2016

Comienza el curso, la lucha continúa

Este curso 2016-2017 comenzamos con una gran victoria que celebrar. Tras 3 años de lucha y movilización estudiantil, podemos decir que en la Universidad de Granada (UGR) se está ofertando un examen gratuito para la acreditación lingüística de los niveles B1 y B2 en inglés, francés, alemán e italiano, dirigido a todxs lxs estudiantes de la Universidad. Además, se va a ampliar el Centro de Lenguas Modernas (CLM) añadiendo sucursales en los campus de Cartuja, PTS y Fuentenueva, facilitando el acceso al alumnado, que ya no tendrá que desplazarse a la zona del Realejo para acceder al centro. Por otro lado, se van a ofertar cursos específicos para las pruebas del B1/B2 y se va a ampliar la beca de formación, hasta 300€, a todx estudiante que haya recibido en algún curso una beca MEC.

Como llevamos reivindicando todo este tiempo, la acreditación en un idioma moderno es una exigencia legal que se nos hace a lxs estudiantes de los grados en todas las universidades del Estado Español y, por consiguiente, en la UGR; sin embargo, no disponíamos de medios de carácter público y gratuito para obtenerla. Por ello, hemos luchado desde 2013 por la gratuidad de esta acreditación.

Tras un intenso proceso de huelgas, manifestaciones, concentraciones y trabajo en las instituciones universitarias, hemos conseguido la gratuidad de este examen, lo que facilitará, en parte, el acceso de lxs estudiantes de la UGR a este y, por tanto, a su graduación. Por otra parte, gracias a la campaña concreta llevada por la CSE al Claustro Universitario, entregando más de 100 firmas de lxs estudiantes del Grado de Bioquímica exigiendo la gratuidad de su formación en inglés (se les pide un B2 para titular), hemos logrado, de forma insólita, el examen de B2 gratuito, siendo en esto la UGR la primera universidad de Andalucía en hacerlo. Sin embargo, sigue sin ser suficiente. Seguimos sin obtener la gratuidad de la formación en el idioma en el que nos queremos examinar, encontrándonos además con grandes dificultades a la hora de acceder a la formación de idiomas que no sean inglés o francés.

Desde la Coordinadora Sindical Estudiantil somos conscientes de que la única forma de conseguir esta reivindicación es continuar con la movilización, con la organización en nuestros centros de estudio, en nuestros barrios y, en definitiva, en las calles, pues hemos demostrado que es el único espacio en el que lxs estudiantes podemos obtener victorias.

Sin embargo, no sólo la victoria en lo que al examen del B1 se refiere nos mueve en este inicio de curso. La supresión de líneas en la escuela pública continúa un año más en Granada de manera dramática, dejando muchos centros con líneas insuficientes para atender a todxs sus estudiantes; los recortes en todos los ámbitos educativos se hacen cada año más visibles, impidiéndonos una educación de calidad; la aplicación de la LOMCE, en concreto de las reválidas, está este curso más cerca que nunca; el recorte en las becas deja fuera cada curso a más estudiantes de las universidades del Estado, siendo ya muchas miles lxs expulsadxs de la enseñanza pública. A nivel de Granada, además, vemos imprescindible una discusión democrática sobre el calendario académico de nuestra universidad, que no nos venga impuesto desde el Rectorado, sino que lxs estudiantes podamos formar parte de esta decisión.

No podemos permitir que esta desgarradora situación continúe ni un año más. Por eso, un curso más, desde la Coordinadora Sindical Estudiantil llamamos a todas lxs estudiantes de Granada a organizarse con nosotrxs para poder golpear mucho más fuerte y mucho más unidxs. Además, y como venimos haciendo desde hace mucho tiempo, instamos a todas las organizaciones estudiantiles de la ciudad de Granada y del resto del Estado a caminar hacia una unidad en la lucha que desemboque en un sindicato estudiantil a nivel estatal que nos permita pelear juntxs.


Necesidad de un sindicato estatal y mediaciones para ello

Comienza un nuevo curso académico para el estudiantado, pero este curso no tiene nada de nuevo: las condiciones de estudio y las condiciones de vida de lxs jóvenes siguen empeorando, como todos los cursos. Ante esta dramática situación, tan solo nos queda una respuesta: la movilización y la protesta.
Sin embargo, no cualquier movilización es capaz de enfrentarse contra las políticas educativas que nos aplican y vencer. No cualquier protesta estudiantil consigue hacer retroceder a los gobiernos del Estado español. Únicamente a través de una movilización por parte de la masa de los estudiantes, de una forma combativa y con capacidad de atraer a la movilización a sectores de la clase trabajadora se podrá hacer tambalear la voluntad de estos gobiernos. Tenemos como ejemplo de esto la lucha contra el CPE en Francia, donde el presidente Villepin cedió ante el temor de la convocatoria de una huelga general.
Por tanto, sabiendo que la movilización de unxs pocxs no nos permitirá conseguir nuestras reivindicaciones, la pregunta a la que hay que dar respuesta es a cómo convencer a nuestrxs compañerxs de la necesidad de movilizarse conjuntamente para mejorar nuestras condiciones de estudio.
Si analizamos con frialdad la historia cercana del movimiento estudiantil en el Estado español, encontramos que sufrir derrotas es el peor enemigo para que lxs estudiantes nos organicemos y nos movilicemos. El haber dedicado nuestro tiempo protestando para no haber obtenido ningún fruto nos frustra y nos desilusiona. El ejemplo más claro es la derrota que supuso la implantación de LOU, cuyas consecuencias aún vivimos, ya que, desde aquello, no ha vuelto a haber un movimiento estudiantil de masas en el Estado español. Nuestra misión, por tanto, es pelear cara a cara contra las consecuencias de estas derrotas. Y para luchar contra estas consecuencias, la única posibilidad que tenemos es la de conseguir pequeñas victorias que nos permitan hacer pedagogía con nuestrxs compañerxs de clase sobre la necesidad de pelear conjuntamente por resolver nuestros problemas.
Esta misión nuestra nos orienta sobre qué organización estudiantil debemos construir para convencer al resto de estudiantes de unirse a la lucha. Esta organización estudiantil debe ser una organización obsesionada con la búsqueda de victorias, por parciales que sean, porque es el único método para enfrentarse a las consecuencias de las derrotas. Debe, por tanto, pelear por los problemas más concretos de lxs estudiantes porque son los que más nos preocupan. Este tipo de organización, que pelea por lo que nos afecta más directamente y que es permanente en el tiempo, es un sindicato estudiantil, que tiene la tarea de acumular fuerzas y experiencia cuando no vivimos procesos de movilizaciones masivas, y emplear ambas de forma decisiva cuando sí que vivimos procesos de este tipo. Además, debe saber aceptar las derrotas sin disolverse y aprendiendo de los errores cometidos.
Si volvemos a la historia del movimiento estudiantil reciente, entenderemos, entonces, la importancia que tiene el coordinarnos a nivel estatal de una forma real y adecuada. Parece obvio que no es posible enfrentarnos a las políticas educativas que se intentan implantar desde tan solo ciertas provincias aisladas del Estado español. Lxs estudiantes que sufren estas políticas están repartidxs por todo el Estado, y es a todxs estxs jóvenes a lxs que debemos aspirar a convencer de la necesidad de movilizarse y de organizarse en un sindicato estudiantil con las preocupaciones antes expuestas.
Pero si, además, estudiamos lo ocurrido en el último curso, en el 2015-2016, encontramos que las tres coordinaciones estatales que existen ahora mismo (Sindicato de Estudiantes, Frente de Estudiantes y Estudiantes en Movimiento ) convocaron tres fechas distintas de movilización estudiantil a escala estatal sin haberlas consensuado entre ellas y sin haberlas vinculado con un trabajo concreto previo en los diferentes centros de estudio. Desde nuestro sindicato granadino, preocupadxs por el efecto que tienen las derrotas y la posible y creciente desilusión de lxs estudiantes, pensamos que este tipo de acciones son resultado de un olvido de la perspectiva estratégica con la que ganar las reivindicaciones de lxs estudiantes, y de haberse centrado tan solo en autoconstruir sus organizaciones.
Nuestra preocupación por no sufrir derrotas, nos obliga a reflexionar sobre la necesidad de que todas las acciones de protesta sean unitarias. Es decir, nos obliga a defender que es necesario que golpeemos todxs juntxs y a la vez si lo que queremos es conseguir victorias. Desde la Coordinadora Sindical Estudiantil proponemos la creación de un sindicato estatal que nos coordine y nos aglutine a todas las organizaciones sindicales estudiantiles de todas las provincias del Estado español. Creemos que una organización estudiantil de carácter sindical, estatal y unitario es el único tipo de organización capaz de realizar la tarea de acumular fuerzas a lo largo del tiempo y emplearlas durante las movilizaciones de masas para conseguir realmente vencer a las políticas del gobierno español.
Pero como sabemos que la construcción de este tipo de organización es a largo plazo y que la necesitad de la coordinación del movimiento estudiantil es inmediata, nuestro sindicato estudiantil propone dos medidas de transición que son aplicables en la más estricta actualidad. La primera de ellas es la realización de una serie de mesas de coordinación de los sindicatos estudiantiles de cada provincia donde poder coordinar el movimiento, al menos localmente, pudiendo hablar de estrategia entre todxs. Y la segunda es la realización de un encuentro estatal al que acudamos absolutamente todos los sindicatos estudiantiles del Estado español, donde podamos establecer un calendario de movilización entre todxs, dejando atrás las diferencias y poniendo en primer plano la necesidad de confluir para acabar con la situación dramática de lxs jóvenes en el Estado español.

Por una cafetería pública en la Facultad de Trabajo Social

Tras una importante tarea sindical a nuestras espaldas, nos proponemos reactivarla y renovarla con más fuerza que nunca. Hablamos de la campaña para reabrir la cafetería de la Facultad de Trabajo Social de la UGR. Para comprender bien la situación, presentamos una breve introducción:
Hace dos años, esta cafetería no abrió debido a que la empresa que ganó el concurso en la facultad se percató de que la anterior compañía que había gestionado dicha cafetería había generado una deuda. Esta deuda pasaría a ser responsabilidad de la nueva empresa y, por ello, ésta decidió directamente no abrir la cafetería para así no tener que asumir dicho déficit.
Nos encontramos aquí dos problemas principales: se cierra una cafetería destinada a muchxs estudiantes (Trabajo Social, Ciencias Políticas y Sociología) y, además, se despiden por motivos de rentabilidad económica a nada menos que 3 trabajadorxs que debían ser contratadxs ese año y a lxs que se les hizo caso omiso.
Desde la CSE, creemos que la situación ha llegado demasiado lejos y exigimos que la cafetería se reabra y, por supuesto, no de cualquier forma. Exigimos la existencia de una cafetería en la Facultad de Trabajo Social porque entendemos que la universidad no debe ser un espacio al que lxs estudiantes acudan con el único objetivo de estudiar y trabajar. El aprendizaje en sí es un proceso mucho más amplio dentro del cual podemos considerar como importante el hecho de compartir tiempo con tus compañerxs, y donde podamos alternar tiempo de trabajo duro con momentos de relax y ocio. Sin embargo, el debate no está situado en el plano donde las variables en discusión son el sí o el no a la cafetería. La cafetería debe abrirse sí o sí y nuestra obligación es cuestionarnos y plantearnos el cómo va a hacerlo.
La Universidad de Granada apuesta por un modelo de subcontratación para cubrir los servicios de la universidad. Así, tanto las cafeterías como, por ejemplo, los servicios de limpieza son llevados por empresas privadas con una relación de subcontratación con la UGR. Desde la Coordinadora Sindical Estudiantil, organización que defiende el carácter totalmente público de la universidad con la que soñamos, tenemos la obligación de manifestarnos totalmente en contra del modelo de subcontratación, y por tanto, también de la salida a concurso de la cafetería de Trabajo Social.
Por ello, conforme a nuestra forma de trabajar y como siempre que decimos que vamos a pelear por cualquier problemática concreta, tenemos trabajo que nos avala. En este caso ha sido el siguiente:
En primer lugar, comenzamos el conflicto sindical con trabajo de difusión durante unas semanas para que lxs estudiantes que no estaban al día en lo referido al conflicto se informasen. Tras ello, convocamos una asamblea con el estudiantado interesado en dicho problema, del cual obtuvimos más información útil para tratar el tema de personas que ya habían estado interesadxs. Nuestro siguiente paso fue convocar una reunión unitaria con las asociaciones estudiantiles de la Facultad de CC. Políticas y Sociología, de las cuales sólo respondió una. Tras dicha reunión, llegamos a puntos de acuerdo comunes, pero no a una práctica unitaria, que es lo que desde la CSE creemos más útil. Una vez hecho todo ello con nuestrxs representantes estudiantiles de las facultades de Trabajo Social y de Ciencias Políticas y Sociología, llevamos esta reivindicación directamente a las instituciones mediante los programas electorales que presentamos. Además, comprobamos que las demás asociaciones de la facultad de CC. Políticas y Sociología también llevaban dicha problemática en sus programas y manifestaron su interés en colaborar. Por último, conseguimos que los decanos de ambas facultades firmaran y manifestaran el hecho de que están de acuerdo con la reapertura de la cafetería en Trabajo Social.
Finalmente, y de forma más concreta, podemos sacar una conclusión, y es que la campaña llevada este año ha sido buena y ha evolucionado con el paso del tiempo implicando a más personas y organizaciones que la rodean, demostrándose en el número de asociaciones de la facultad que se querían implicar en un principio (solamente una) y en el número de ellas que finalmente lo ha hecho (cuatro, la totalidad) y, por supuesto, crecimiento del alumnado interesado en esta problemática. Por lo tanto, hacemos un balance positivo con respecto al impacto causado, pero no nos quedamos ahí: en cuanto comience el curso, pensamos luchar de nuevo por la reapertura de dicha cafetería y la defensa de la readmisión de lxs trabajadorxs despedidxs. Defendemos, pues, la necesidad innegable de devolverles este puesto, perdido injustamente a causa de una política de contratación tan errónea como generalizada en la Universidad de Granada. Hoy más que nunca: ¡obrerxs y estudiantes unidxs y adelante!

Lxs estudiantes en Francia ante la ley El Khomri

A lo largo del curso pasado, se produjeron una serie de movilizaciones en nuestro país vecino como respuesta del pueblo francés al proyecto de su gobierno. En concreto, se expresó el rechazo de la clase obrera francesa a la ley del trabajo, conocida popularmente como ley “El Khomri”. Durante un período de movilizaciones, que duró hasta 4 meses, lxs trabajadorxs y jóvenes francesxs mantuvieron un conflicto directo con el gobierno "socialista" de Hollande, un enfrentamiento que fue recrudeciéndose a lo largo del tiempo, con mayor represión hacia lxs manifestantes según estxs desafiaban a las autoridades. Finalmente, aunque el descontento no logró parar la aprobación de la ley, el rechazo fue de un 70% de la población francesa.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con el estudiantado? Pues todo podría decirse si atendemos a cómo se originan las movilizaciones, vemos cómo la juventud y más aún el estudiantado son la chispa que comienza el conflicto. Son lxs estudiantes lxs primerxs en defenderse de las políticas que atacan sus derechos, convocando manifestaciones el 9 de marzo, con las cuales consiguen que rápidamente sectores de trabajadorxs como lxs ferroviarixs se unan. Es el dinamismo e ímpetu del movimiento estudiantil, autorganizando al alumnado de institutos y universidad, buscando la movilización conjunta con el movimiento obrero y la participación masiva de todos los sectores de trabajadorxs y jóvenes posible, lo que inicia el proceso de lucha. El desarrollo de los acontecimientos generó en el alumnado universitario francés la necesidad de unificar las luchas de las distintas facultades de todo el país, de debatir de manera conjunta la estrategia a seguir; en definitiva, de compartir sus ideas e inquietudes. Esto llevó al llamamiento a una asamblea estatal de delegados de todas las facultades del país, promovido y construido por las organizaciones estudiantiles, que entendieron la necesidad de estos espacios, dónde delegadxs elegidxs democráticamente en las asambleas formadas en las facultades pudieron construir un programa de luchas y reinvidicaciones para el alumnado de toda Francia. Encontramos en esta experiencia el embrión de una coordinación estatal del movimiento estudiantil, que se sigue construyendo a día de hoy como manera de preparar las futuras luchas del alumnado francés.

Lxs estudiantes francesxs plantan cara a un Estado que, desde hace casi un año, responde a toda movilización con más policía, detenciones y ataques a activistas, a quienes tratan de terroristas. La juventud se convierte en vanguardia de la defensa de los derechos del pueblo, pero la clave de la lucha en nuestro país vecino reside, precisamente, en que esta vanguardia entiende sus limitaciones: el movimiento estudiantil francés entiende que luchar solxs no es suficiente. El movimiento estudiantil francés sabe que lo que más teme el gobierno francés es una huelga general, que lxs trabajadorxs dejen de producir, que la economía deje de funcionar. Es por tanto que se ha buscado una colaboración entre trabajadorxs y estudiantes, de cara a enfrentarse conjuntamente a este ataque a sus derechos.

De esta manera, entendemos que podemos sacar distintas lecciones de este proceso. Lecciones que nos permitirán defendernos mejor frente a los ataques similares que sufrimos en nuestro Estado. En primer lugar, en el movimiento estudiantil, debemos luchar por una coordinación estatal del estudiantado, con un proceso de autoorganización del alumnado y una convergencia de sus organizaciones, de manera que podamos dar una respuesta más efectiva a las políticas que atacan nuestros derechos y la calidad de nuestra enseñanza. Asimismo, siguiendo el ejemplo francés, debemos buscar la unificación de las luchas con el movimiento obrero, ya que, tan solo si trabajadorxs y estudiantes combaten juntxs, lograremos acabar con las políticas de austeridad que destruyen nuestras vidas y nuestro futuro. Por tanto, desde la Coordinadora Sindical Estudiantil (CSE), animamos a que tanto estudiantes como trabajadorxs reflexionen sobre estas lecciones y se organicen para luchar por nuestros derechos y nuestra dignidad.